29 December, 2025

Editorial: El norte ordena, pero el sur también existe

La codicia criminal del norte sigue mordiendo nuestras naciones

Por decisión de los votos ciudadanos, un nuevo modelo de Estado anarco liberal gobierna nuestros destinos bajo la siguiente paradoja: no tener intención alguna de responder a esa voluntad de ser un país soberano. El gobierno atenta contra la calidad de vida de la población, lleva al endeudamiento y a la indigencia a millones de argentinos/as, desmonta las instituciones estatales, desconoce los marcos normativos y acuerdos internacionales, nos endeuda con el Fondo Monetario Internacional, arma bicicletas financieras y fuga las divisas y los lingotes de oro (que irán a cuentas privadas), negocia con empresas extranjeras e importa productos que quiebran la producción nacional y el patrimonio nacional. Todo junto y rápido, abriéndose paso ante cualquier intento de barrera con la despiadada ferocidad de la motosierra.

Sobran ejemplos de las distintas formas de saqueo, coloniaje y dependencia. Hoy, de la mano de Javier Milei y sus acólitos, mascarones de proa del poder real, se generan políticas a demanda de la Unión Industrial Argentina, de los terratenientes, de los exportadores de granos y carnes, de la minería, de la embajada de Estados Unidos, del secretario del tesoro de Trump o de enviados de turno, de la jerarquía de las fuerzas armadas, extranjeras y propias, entre otras alianzas. Para sostener estas medidas inconstitucionales e ilegales, se utilizan tanto el asesoramiento de estudios jurídicos de multinacionales como el brazo ejecutor del Ministerio de Desregulación, logrando así eliminar instituciones y planes que se encargaban de generar, al menos, alguna chispa de justicia social, algún intento de distribución de la riqueza.

Una perspectiva liberal sin patria ni bandera, como nunca se vio en la historia argentina, gobierna un país que cada día se somete como una colonia a este expansionismo de infinita codicia, nacido en la oficina oval de Estados Unidos. Al gobierno nacional le queda el triste papel de entreguista, de mayordomo berreta que abre las puertas de nuestra Nación al coloniaje y al usufructo del Estado para facilitar los negocios, los propios de la oligarquía autóctona y los externos que sobornan a los/as funcionarios/as de derecha, hijos/as de las rancias familias que apoyaron los golpes militares para derrocar los gobiernos populares. “Hay un hilo de continuidad si vemos la crueldad de las políticas de la dictadura cívico-militar (…), salvando todas las distancias que existen, enormes, entre el baño de sangre y lo que hoy representa Milei: su mirada sobre el Estado, la necesidad de destruir el Estado, de volver a una Argentina sin sindicatos, sin derechos humanos, negacionista de eso que fue el genocidio…” (Yasky, 2025)

En medio de la avalancha desatada, reaparece la capacidad de supervivencia de nuestro pueblo mientras espera una acción concreta que organice la resistencia al nuevo modelo..
A nivel internacional nadie se salva solo

La disputa entre los ejes de Oriente (el poder de China y Rusia) al que suma el BRICS (asociación entre Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica que representan el 42% de la población mundial) versus el poder occidental, comandado por Estados Unidos, Israel y organismos satélites como la OTAN impacta en cada país y en la vida de sus habitantes. Más aún se siente ese impacto cuando un país determina posicionarse de un lado u otro. Los poderes del mundo bipolar se enfrentan por muchas razones; principalmente los posicionamientos geopolíticos para obtener los recursos (agua, petróleo, litio, minerales, las tierras raras, etc.), por la generación y hegemonía de la tecnología y los medios de comunicación.

El cruento de Donald Trump ha desatado una segunda Guerra abierta geopolítica, por los recursos y contra las religiones no adherentes en Ucrania, Gaza y Siria; una segunda Guerra Fría (Elbaum, 2025) contra Nigeria, Libia, Congo y otros países africanos y una Guerra territorial, marítima, extrajudicial, mediática y económica contra los países de América Latina que se oponen al imperio: Venezuela, Colombia, Brasil, México, Cuba, Honduras. Los asesinatos por las fuerzas entrenadas en el Norte y los asaltos a los buques en el Mar Caribe para hegemonizar el comercio del petróleo y adueñarse de sus fuerzas productivas ha tenido una avanzada descomunal en las últimas semanas. Ante ello, los países organizan su defensa y han reclamado en los organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia, la Cultura (UNESCO). La doctrina Monroe actualizada al palo: América (América latina) para los americanos (para América del Norte).

Muchos países (Perú, Ecuador, El Salvador, Panamá, Chile, Paraguay, Bolivia) así como Argentina han manifestado a través de los presidentes, no de sus pueblos, su alineamiento con las políticas de atropello, invasión y saqueo de Trump. Es más, provocan las intervenciones de USA y hasta los medios inhumanos que aplican, como otrora lo hicieron los imperialismos. El ex Embajador argentino ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Dr. Carlos Raimundi nos comentaba: “la política exterior es un crimen. No encuentro calificativos que puedan transmitir la gravedad del daño. En las Naciones Unidas se quiebra una posición histórica de votar en contra de las torturas, estamos hablando de cosas elementales como uno de los avances de la civilización, la condena de la tortura. Los únicos países que se opusieron fueron Estados Unidos, Argentina e Israel.”

Desde otro lado, las organizaciones del Sur Global (los BRICS con el reciente Documento político de China en el que incrementa el apoyo a América Latina) desarrollan una cooperación más justa y multipolar horizontal para sortear los mecanismos de extorsión a los países soberanos. Claro que debido a las diferencias en sus historias, culturas e ideología resulta más compleja esa construcción universal de cooperación, mientras enfrentan endeudamientos, redes de delincuencias enviadas desde el norte, extractivismo a cargo de empresas trasnacionales y chantajes para intervenir en los asuntos internos (Cfr. Elbaum, 2025) Asoman como referentes Nicolas Maduro y Claudia Sheinbaum Pardo, quienes respectivamente han manifestado que en sus países no pasa la derecha, no han traicionado sus compromisos y hay unidad en sus movimientos (Sheinbaum Pardo). El Presidente Maduro ha expresado hace poco ante sus líderes comunales: “Jamás este pueblo va a permitir que esa derecha sayonista, extremista y criminal gobierne este país.”

Dado este panorama, prevemos que Argentina no saldrá sola. Necesita un contexto de acuerdos internacionales con países con los que pueda establecer relaciones simétricas. Deberíamos vincularnos con los iguales en una historia y destino en común, recuperando el sueño de la Patria Grande. No hay proyecto económico, productivo, de educación y cultura sin diseñar integralmente un proyecto de país y su modo de intercambio en el mundo.

La batalla cultural contra la deshumanización

Los estudios sobre la deshumanización son recientes pero en la historia de la humanidad fue frecuente tratar a otros grupos como si fueran inferiores o disminuidos. La base de esa conducta es el prejuicio o el desconocimiento y temor hacia otras comunidades. “En este sentido, deshumanizar, esto es, percibir a los demás como si no fuesen seres humanos, conlleva evaluar a los miembros de dichos grupos de una forma profundamente negativa” (Martínez, Moya, Rodríguez-Ballon, 2017). Las/os africanos/as fueron considerados/as esclavos/as desde la Antigüedad, las jaulas de mendigos en China redujeron a miles de personas desamparadas y en los campos de exterminio nazi, así como en el Terrorismo de Estado de la última Dictadura se demostraron impensables prácticas de tortura, saqueo y genocidio. Implica la negación de igualdad entre humanos y no reconocer las cualidades humanas.

Otros autores advierten que la deshumanización también puede adoptar formas más sutiles (Haslam y Loughnan, 2014): la explotación laboral, limitar la posibilidad de mejorar la calidad de vida de personas vulneradas, la baja de la edad de punibilidad, negar juicios justos, quitar derechos humanos, etc. Hay grupos sociales privilegiados – Evita los identificaba como la oligarquía autóctona y los intereses foráneos- que juegan políticamente no solo a sostener su posición, sino también a acumular su capital en forma desmedida, y por eso plantan el argumento de no necesitar el Estado y que el Estado trae pérdidas.

Quienes se refugian solo en su grupo para incrementar sus negocios y excluir a otros/as o quitan posibilidades de ascenso, quienes valoran más sus pertenencias y dicen no necesitar nada del Estado, se envalentonan falazmente solo con el “¡vos podés!” Promueven el cuentapropismo, el emprendedorismo, el trabajo sin jefe. Niegan necesitar del/ de la otro/a, no se conmueven ante los reclamos de quienes piden las mismas oportunidades. El discurso de estos sectores también impregna a otros grupos sociales. Justamente de este modo coinciden con las derechas al no construir comunidades y concentrarse en un egoísmo excluyente, en un individualismo que impide los vínculos y lazos sociales.
El historiador Ezequiel Adamovsky, en una entrevista que realiza la UNSAM Edita, se refiere a un individualismo autoritario al que nos están arrastrando estas derechas radicalizadas:

  • “… el fenómeno de las derechas radicalizadas que estamos viendo en todo el mundo no es un fenómeno meramente político del mercado de ideas, sino que está anclado en un determinado tipo de subjetividad que está adquiriendo un lugar predominante en el mundo en el que vivimos, que es esto que elegí llamar individualismo autoritario. Tiene que ver con la constatación de que hay un efecto, de hace ya muchas décadas, de una prédica que es central en la organización de nuestras sociedades qué es la que aportó el liberalismo como cuerpo de ideas, esta noción de que: no solo está bien sino que es conveniente que las personas seamos lo más egoístas posible porque de algún modo, casi mágico, diríamos que cada uno trabaje por su propio modo, por su propio interés sin preocuparse por los demás va a redundar en un beneficio para todos. (…) Y la percepción de que entonces la política, el Estado sería una especie de amenaza respecto de ese espacio particular. (…) En la medida en que el capitalismo dejó de tener un espacio para expandirse hacia fuera, cada vez presiona más hacia adentro, enraizándose, ocupando espacios cada vez mayores de nuestras vidas personales. En ese contexto, la fantasía del espacio personal se acaba, estamos cada vez más apretados contra otros (…), con esa sensación de sentirse amenazado por los derechos y demandas del vecino. Y la presteza de defender su espacio personal como sea, violentamente, se traduce en terreno de la política en esa otra fantasía que vemos cada vez con mayor frecuencia, que aparezca algún personaje que vuelva a poner orden, que vuelva a poner a cada uno en su lugar y que ponga en su lugar incluso al Estado y la política. La fantasía de que venga un líder que incluso pase por encima de la ley, que esté por encima de la ley a restaurar ese orden en el cual cada uno tiene su espacio personal y puede desarrollar entonces su vida sin que nadie lo moleste (…)
  • Una de las cosas que más me preocupa es la violencia, no solo una violencia Estatal de arriba hacia abajo sino una violencia horizontal en la propia sociedad (,,,) también con el agregado de atravesar una crisis económica muy severa y difícil de resolver. Ese es uno de los desenlaces posibles. El otro posible que es más complicado y que imagino llevará algo más de más de tiempo es que surja una alternativa política superadora como la única manera de salir de este horizonte, más bien de barbarie, al que nos invita la derecha extrema, es que surja un horizonte democrático convincente capaz de rediscutir las reglas del juego político que me parece que está agotado en Argentina y en el mundo, las reglas del juego democrático, que son una especie de receta para la frustración constante de las sociedades y también las reglas del juego económico. Estamos jugando un juego en el cual las mayorías tienen pocas posibilidades de una incidencia real y eso genera mucha frustración, mucha rabia, mucho enojo que lamentablemente se canaliza hacia la extrema derecha y me parece entonces que la única posibilidad de sortear ese destino más lúgubre sería con movimientos sociales y políticos que presenten alternativas superadoras.”

Que todo el mundo sepa que el sur también existe

Y por acá, de este lado, el sur siempre existe. Millones de argentinos/as miramos aún horrorizados/as cómo se nos escapa entre los dedos tantos logros que supimos conseguir con tanta lucha. La militancia resiste, sueña, crea y hace propias las prácticas (las rondas de las plazas, las marchas, los abrazos, la orden bajar los cuadros, etc.); las consignas (“Nunca Más”, “Son 30.000”, “Ni una menos”, “Ni un paso atrás”, “O juremos con gloria morir o vivir”, etc.); los símbolos (los dedos en V, los bombos, los pañuelos de cada color, la flor de “no me olvides”. etc.). El pueblo se identifica con estos rasgos culturales que no serán vencidos aunque los quieran difamar y corromper con confusiones. El pueblo sufrido sabe.

Entre el avance de la ultraderecha y la triste fragmentación de la oposición (o sea, el peronismo), ¿cuáles serían las salidas para la militancia? En principio, recuperar el sentido de PATRIA se presenta como prioritario, porque están en juego los principios constituyentes del país republicano. Otro sentido a disputar y reconstruir es el de la DEMOCRACIA: por un lado, es necesario discutir la idea de esta democracia por la enorme distancia que surge entre las políticas y las necesidades de cada habitante que ve cómo se alejan las posibilidades de tener algún apoyo estatal para mejorar su situación. Esta democracia está respondiendo a los intereses externos y no a las necesidades del pueblo.

Las crisis abren las posibilidades de reconstruir el entramado sociocultural, económico y político. No parece ser el caso de nuestra actualidad, dado el apoyo que siguen teniendo los libertarios y la falta tanto de unidad del movimiento nacional como de un proyecto de país que convoquen a multitudes, sobre todo a los jóvenes sub-40. Nos encontramos ante el desafío de poner en valor la doctrina y plantear una organización política partidaria: redefinir y reconstruir un proyecto, diseñar una propuesta concreta de gobierno, ampliar y fortalecer las organizaciones de base, poner sobre las mesas de discusión y resolver la cuestión de la conducción sindical, política y sus liderazgos.

Formar pensamiento y organizarnos para la batalla cultural

El espacio de militancia de Patria Compañera sostiene acciones con impronta colectiva y honestidad intelectual desde hace ya varios años. Las publicaciones y producciones variadas y subidas a redes sociales dan cuenta de ello. No hay acá excesos de protagonismo ni lugar para decisiones aisladas o individualistas. Reivindicamos la larga lucha de nuestro pueblo por los derechos humanos y por los derechos laborales, de la salud integral y de la educación pública, de la producción nacional de PyMES y empresas argentinas que construyen nuestra soberanía política y económica. Desde nuestro lugar humilde confrontamos el coloniaje, los saqueadores y los vendepatrias que hoy se instalan en el poder.

Propugnamos la unidad de todos los sectores y que desde la dirigencia se integre ampliamente a las organizaciones del pueblo. Como en los golpes de Estado y como en los gobiernos neoliberales, los/as presos/as políticos son exhibidos/as en los medios como botines de guerra, sobre todo se ensañan con el liderazgo y las acciones revolucionarias de las mujeres que nos representan. El reciente “Cristina Libre” como el “Liberen a Milagro” que cumple 10 años son consignas a expandir y concretar. No dejaremos que el poder real acabe con la representación política de los sectores más vulnerados.

En septiembre pasado, con militancia en cada rincón pudimos rechazar el avance liberal y defender nuestro Estado, en una jurisdicción que representa el 37% del padrón electoral nacional. Tuvo una contundente definición Fuerza Patria y el gobernador Axel Kicillof que por estos días planteó una campaña que se expande en el país para lograr derrotar a quienes nos quieren someter. Esa unidad y ese triunfo son una esperanza que necesitamos, que es necesario ampliar y para eso trabajamos. Lo que gira alrededor de esta disputa interna del peronismo será para la tribuna, para posicionamientos personales y muy útiles para empoderar aún más a la derecha salvaje y su impulso destructor.

Por otra parte, la estructura del Partido Justicialista, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, que no sin razón se considera solamente una herramienta electoral, tiene la posibilidad en este tiempo de reconectar con las bases del pueblo, de la manera que se pueda en cada caso: abriendo unidades básicas en todos los barrios, desarrollando actividades colectivas en avenidas y plazas, dando la cara para recuperar los pilares básicos de nuestra doctrina, actualizada sí, pero nunca tergiversada y utilizada por las élites burocratizadas y ancladas en la conducción, sin relación con los y las compañeros/as que enfrentan este modelo de miseria todos los días.

Necesitamos a toda la dirigencia unida. Una dirigencia en diálogo con la militancia. Nos esperan años de lucha codo a codo, en esa consigna tenemos que fortalecernos.
Patria Compañera, Revista Digital “Diálogos Compañerxs”.

Diciembre de 2025.

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Referencias:

  • Adamovsky, Ezequiel: Del antiperonismo al individualismo autoritario. Ensayos e intervenciones (2015-2023). Colección Conocimiento y discusión política. UNSAM edita.
  • Elbaum, Jorge: “La madre de las batallas. Estados Unidos contra China”. Página 12. 28/12/2025.
  • Expansión política: “Sheinbaum: México no virará a la derecha como sucedió en Chile; hay mucho apoyo”. 15/12/2025.
  • Martínez, Rocío; Moya, Miguel; Rodríguez-Ballon, Rosa: “Humanos, animales y máquinas: entendiendo el proceso de deshumanización”, en Escritos de Psicología- Psychological Writings, vol. 10, núm. 3, pp. 178-189, 2017. Universidad de Málaga
  • Raimundi, Carlos: Entrevista en 11avo programa “Diálogos Compañerxs”, Radio Germán Abdala. 27/11/2025.
  • Resumen Latinoamericano: “Venezuela, Maduro: Jamás gobernará la derecha criminal”. 12/11/2025.
  • Yasky, Hugo: Entrevista en 10mo programa “Diálogos Compañerxs”, Radio Germán Abdala. 18/09/2025.
  • UNSAM Edita: Entrevista a Ezequiel Adamovsky “El individualismo autoritario, Milei y la evolución del liberalismo.” 27/04/2024. Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=_QF1fk4yshQ