Plan nacional de Alfabetización: modelo de importación.
Por Adriana Bello
El 28 de mayo de 2024 en el marco del Consejo Federal de Educación de la actual Secretaría de Educación, a propuesta del gobierno nacional, las jurisdicciones firmaron el Compromiso Federal por la Alfabetización para implementar el Plan Nacional de Alfabetización. Mientras el gobierno nacional celebra este plan nacional, realiza un feroz ajuste presupuestario: deja de entregar libros, computadoras y cierra programas socioeducativos nacionales que se desarrollaban en todo el país, dejando cesantes a trabajadores/as del Estado que los hacían posible.
De queja mediática a política pública
¿Cómo se origina el Plan Nacional de Alfabetización? En el marco de una sostenida campaña mediática se instaló en la sociedad un discurso con expresiones que podríamos llamar “tremendistas”, que pusieron en agenda el fracaso de las propuestas alfabetizadoras vigentes: “llegan a tercer grado sin saber leer ni escribir”, “el 50% de los niños de tercer grado no comprenden lo que leen”, #NoEntiendenLoQueLeen [1].
Se retoman ideas que se fueron gestando en los últimos diez años por un conjunto de Fundaciones y ONG sostenidas por el mundo empresarial. Es decir el Estado Nacional atiende en forma inmediata esa queja mediática y de representantes de una parcialidad de especialistas, deja de tener interlocutores históricos como las Universidades Nacionales, los colectivos docentes, entre otros. y ubica como interlocutores privilegiados, casi diríamos como “mandantes”, al sector privado.
La ONG más conocida por su constante presencia en los medios de comunicación es el Observatorio “Argentinos por la Educación” que puso en la agenda pública y mediática el supuesto fracaso de las formas en la que los docentes venimos alfabetizando a niñas y niños de nuestro país. Esta ONG tiene los recursos para poder instalar sus ideas en la conversación o podríamos decir monólogo público. Sus representantes son especialistas en educación, politicólogos, economistas, muchos de ellos ex ministros de educación de la Nación o de las jurisdicciones, de variada identificación partidaria [2]. Muchas de las empresas que sostienen esta ONG también financian planes de alfabetización como, ¡Queremos aprender!, Mateo [3], COPLA [4], Dale ![5], Wumbox [6], entre muchos otros; todos con semejante concepción sobre la alfabetización, la enseñanza, el aprendizaje, el papel del docente y el alumno.
¿Qué hay de nuevo en lo nuevo? El Plan Nacional de Alfabetización delega en las provincias la implementación y el financiamiento y es ahí donde aparecen las empresas y las fundaciones ofreciendo/ vendiendo propuestas alfabetizadoras que en general requieren materiales didácticos tradicionales como los “libros de ejercitaciones” o de “lecturas” que evocan las propuestas de las décadas del 60 y 70 del siglo pasado y versiones más innovadoras como videos, videojuegos y aplicaciones para celulares, que se presentan más actuales y atractivas.
Por ejemplo. en el caso de Tucumán, adhieren al programa COPLA y según consta en la página del Ministerio de Educación de esa provincia “COPLA es un programa que ayuda a los gobiernos provinciales a diseñar, implementar y evaluar políticas de alfabetización (…), es producto del trabajo articulado de nuestro ministerio y la Fundación Pérez Companc [7]” Una de sus impulsoras es Beatriz Diuk, referente de uno de los enfoques de alfabetización que están hoy en disputa, llamado de “conciencia fonológica”. En el caso de San Luis adhieren al “Plan Integral de alfabetización temprana QUEREMOS APRENDER. De la mano de Ana Borzone y su equipo encaramos esta propuesta de alfabetización que promueve en los/as niños/as el aprendizaje de las habilidades y conocimientos necesarios para leer, comprender y escribir textos, en un marco lúdico y narrativo”[8]. Mendoza también adhiere a este programa: “…un programa de desarrollo integral para niños de Nivel Inicial y primer ciclo, desarrollado por la Dra. Ana María Borzone y la Dra. Vanesa de Mier junto a un equipo de colaboradores”. En Entre Ríos también plantean el “Programa de promoción del desarrollo lingüístico y cognitivo para los jardines de infantes de la provincia de Entre Ríos”, con los mismos referentes y con el apoyo de la Fundación ARCOR. Estas no son las únicas provincias que adhieren a este tipo de modelo de alfabetización, también lo podemos ver en Ciudad de Buenos Aires[9], Chubut, Corrientes, La Rioja y San Juan, entre otros. COPLA, la propuesta Dale! y Queremos Aprender reciben financiamiento del Instituto Natura, de la Fundación Pérez Companc, la Fundación Bemberg entre muchas otras. Por lo tanto estas propuestas que podríamos denominar “enlatadas” e idénticas para poblaciones heterogéneas de cualquier lugar del país son las que reemplazan las que se venían desarrollando en diferentes provincias. Podemos decir que los gobiernos jurisdiccionales en acuerdo con las ONG y las Fundaciones financiadas por empresas de capital privado son los que están decidiendo cómo enseñarles y cómo aprenden a leer y a escribir nuestros/as niños/as.
Para dejar en clara cuál es la opción alfabetizadora que elige el gobierno nacional, el Instituto Nacional de Formación Docente (INFoD) desarrolla un programa de formación con un enfoque pedagógico que adhiere a perspectivas en línea con las mencionadas anteriormente, incluyendo la evaluación estandarizada, entendida como medición desde los primeros años escolares (nivel inicial y primer grado de nivel primario). Cuando se profundiza en ejemplos de capacitación docente podemos suponer que los piensan como técnicos que aplican lo que los especialistas produjeron, ya que las propuestas son eminentemente instrumentales. En otros momentos del INFoD, las propuestas de formación docente se hacían en las dos perspectivas teóricas vigentes (enfoque de conciencia fonológica y constructivismo), pero a su vez las propuestas tendían a ser situadas y ofrecían la posibilidad de reflexionar teóricamente sobre la práctica de enseñanza y recuperaban experiencias de docentes de distintas provincias.
Entonces ¿Cuál es la característica de estos programas que nos sugieren las ONGs y el mercado? En general proponen la enseñanza explícita, sistemática y gradual de la relación entre grafemas (letras) y fonemas (sonidos) para lograr la conciencia fonológica, la correspondencia sonido letra, la identificación visual de las letras y por último la lectura rápida y precisa de palabras. Recordemos que para Ana María Borzone, “la conciencia fonológica es una habilidad para que los chicos relacionen sonido-letra. Si no aprenden todas las relaciones sonidos-letra, no pueden aprender a leer ni a escribir” [10]. Se trata de entrenar a niñas y niños en habilidades a través de una batería de ejercicios o tareas (Castedo, 2019) [11]. A su vez se privilegia la fluidez lectora relacionándola directamente con la comprensión. Es decir, si niñas y niños leen expresivamente cualquier tipo de texto significaría que lo han comprendido. Se valen de materiales didácticos tradicionales como los cuadernillos de actividades, en los que se presentan las ejercitaciones como “juegos divertidos” que despiertan la “creatividad” (en realidad se banaliza el concepto de juego) y libros con un “marco narrativo” que no llegan a ser textos literarios a pesar de que se los enuncia como tales y en la mayoría de los casos se complementa con propuestas digitales [12].
¿Y en la provincia de Buenos Aires? Estos enfoques que propicia el Plan Nacional de Alfabetización no se desarrollan oficialmente en la provincia de Buenos Aires, dado que ésta adhirió a la Resolución N° 471/24, pero continúa con una orientación pedagógica constructivista psicogenética. Este enfoque pone el centro en las prácticas sociales de lectura y escritura, es decir en lo que hacemos como lectores y escritores en nuestra vida con otros/as. Considera el sistema de escritura no como un código de transcripción que se pueda aprender entrenando habilidades de correspondencia letra-sonido, sino como un sistema que representa al lenguaje con sus reglas. Sabemos que ningún sistema de escritura es puro, si bien el principio general que lo rige es alfabético (teóricamente, cada letra correspondería a un sonido y ese sonido sólo a esa letra), este principio se cumple solamente con poquísimas letras. Hay letras que no suenan y hay letras que suenan distinto según la posición en la palabra, pero también hay signos ideográficos -como los espacios entre palabras y los signos de puntuación- que no tienen sonido, pero son imprescindibles para poder comprender lo que se lee o escribe. Eso no significa que desde el enfoque constructivista psicogenético se abandone la relación de las letras con el sonido, sino que se interviene para que reflexionen sobre el sistema de escritura y lleguen a ese momento, en vez de partir de enseñar esa relación en forma directa y casi podríamos decir abstracta. Como señala Castedo: “Partimos de situaciones de lectura y escritura con sentido y en contexto y, a partir de esas situaciones conducimos a analizar distintas unidades que a veces puede ser el texto como totalidad, a veces es el género y muchas otras, con mucha sistematicidad en los primeros grados, el análisis recae en las unidades menores del sistema de escritura, es decir, las unidades inferiores a la palabra y su relación con la pauta sonora-. Pero siempre partiendo de situaciones donde la escritura tiene sentido, porque entendemos que es un derecho de los/as niños/as entender lo que están haciendo en la escuela, además de ser mejor para el aprendizaje.”[13]
En nuestra provincia oficialmente desde la implementación del Diseño Curricular de nivel primario en 2007 y el de nivel inicial en 2008 y el actual de 2022, se viene trabajando en una línea de alfabetización constructivista psicogenética, respaldada con más de cuarenta años de investigación didáctica producto del trabajo en cientos de aulas de nivel inicial y primario; muchas de ellas bonaerenses, en las que reflexionan investigadores junto con docentes para la producción sistemática de conocimiento didáctico. Sabemos que lo que se prescribe no pasa automáticamente a las aulas y que las/os docentes ejercen prácticas que podríamos llamar mixtas. Lo que sí está claro es que se ha avanzado muchísimo en entender que niñas y niños tienen ideas propias e inteligentes sobre la escritura y que negarlas no los ayuda en su proceso de alfabetización.
Si no adhiere la provincia de Buenos Aires, van por los municipios. La estrategia de estas organizaciones privadas es ofrecer a los municipios instancias de capacitación docente. Lo dice explícitamente en varias presentaciones Victoria Zorraquín de la fundación Educere [14] “Docentes por un mañana” con sede en Tandil. Esta ex Directora Provincial de Formación Docente Continua en la Provincia de Buenos Aires durante el gobierno de Vidal, ofrece estos programas como panacea contra muchísimos problemas que tengan que afrontar los/as intendentes: “Si los chicos pueden aprender a tiempo todo va a ser mejor para el municipio, en vez de que el municipio tenga que hacer apoyos escolares, el municipio va a empezar a hacer orientación vocacional para qué cursos, carreras, trabajos, pueden hacer esos chicos que aprendieron a leer a tiempo. En vez de que haya una bolsa de trabajo, que no sabemos cómo hacer para conseguirle trabajo a gente que no aprendió a leer, va a empezar a haber generación de trabajo. Les aseguro que todas las investigaciones muestran que si leemos a tiempo y tenemos capacidad de aprender para toda la vida hay menos problemas de soledad, de frustración, de vulnerabilidad, no saber leer genera todos los problemas de aprendizaje y abandono escolar (…) y además todos los problemas de abandono escolar, también tienen que ver con esto y con el abandono vienen la delincuencia y las adicciones y los que sufren la delincuencia y las adicciones son los municipios”.[15] Estas palabras expresan un discurso extremo para ofrecer un servicio rápido de alfabetización salvadora.
¿Quién se ocupa de la evaluación del Plan Nacional de Alfabetización? El Estado nacional delega/privatiza en la ONG Argentinos por la Educación su seguimiento y monitoreo en una indagación sobre la mayoría de las jurisdicciones, salvo provincia de Buenos Aires y Formosa que no adhirieron a la consulta. Encontraron que en este momento circulan por lo menos tres perspectivas sobre la alfabetización: conciencia fonológica, constructivista psicogenético y enfoque equilibrado, pero en la mayoría de los proyectos de evaluación de los aprendizajes, prevalece la modalidad de “fluidez y comprensión lectora” próximo al enfoque fonológico, aunque Nación no definió un método específico.
Señala Castedo que en el pasado reciente “Nunca se quiso obligar a las provincias a adoptar uno u otro enfoque, nuestra política educativa siempre ha sido bastante respetuosa del federalismo. Esto no está pasando ahora, se están cerrando las filas sobre una sola perspectiva y esto se ve en la mayoría de los planes provinciales que, llamativamente, se disponen a sobrecumplir la orientación propiciada por el Estado nacional. Salvo cuatro provincias, el resto ya se pronuncia explícitamente por la teoría de habilidades, nombrada de diferentes maneras” [16]. Parece que estos tiempos son de “pensamiento único”.
Conclusiones
Si alfabetizar es lograr que niñas y niños actúen como descifradores de la escritura entendida como un código de transcripción de la oralidad y como trazadores de las letras muchas veces sin entender el sentido, estamos ante una mirada instrumental y técnica de procesos que son en realidad mucho más complejos y exigen de docentes y alumnas/os un esfuerzo intelectual que va más allá de entrenar habilidades perceptivas y motrices. Conceptualizar a la alfabetización como una actividad de entrenamiento hace creer que puede ser una tarea con efectos casi inmediatos. Por eso Zorraquín ofrece a los/as intendentes una solución rápida para lograr que niñas y niños manejen el código [17].
Estos enfoques nos advierten que en cuatro meses niños y niñas pueden alfabetizarse. Desde la perspectiva constructivista les contestamos que puede que sean capaces de fonetizar o trazar las letras, pero eso no es suficiente para comprender las reglas de nuestro sistema de escritura y hacerse partícipes de la cultura escrita como lectores y escritores plenos. Estos enfoques instrumentales de la alfabetización no tienen en cuenta las ideas de niñas y niños y proponen una escuela como una máquina que produzca sujetos que decodifiquen y codifiquen, pero que sean incapaces de construir sentidos, es decir de leer y producir textos críticamente. Estas propuestas que nos ofrecen como novedosas son sin dudas una reedición de las de mitad del siglo pasado en las que niñas y niños vulneradas/os se convertían en la edad adulta en “analfabetos funcionales”, en pleno siglo XXI nos invitan/imponen volver a una escuela para pocas/os, para que solo sean “exitosos” los que en sus familias desde temprana edad puedan ejercer prácticas sociales y culturales de lectura y escritura y de ese modo puedan preguntarse por esas marcas que están en los soportes de escritura, entender para qué nos sirve en la vida social leer y escribir. En las escuelas queremos formar niñas y niños que puedan ejercer el poder de la palabra, que puedan leer el mundo y no meros descifradores.
Cerramos con palabras de Emilia Ferreiro: “No podemos reducir al niño a un par de ojos que ven, un par de oídos que escuchan, un aparato fonatorio que emite sonidos y una mano que aprieta con torpeza un lápiz sobre una hoja de papel. Detrás o más allá de los ojos, los oídos, el aparato fonatorio y la mano hay un sujeto que piensa y trata de incorporar a sus propios saberes este maravilloso medio de representar y recrear la lengua que es la escritura, todas las escrituras” (Emilia Ferreiro,2001, pp 110)
Las políticas públicas no pueden estar ajenas a esta advertencia y no pueden ser subsidiarias de las propuestas del mercado.
[1] EL hashtag #NoEntiendenLoQueLeen representó una intensa campaña sostenida en medios de prensa, redes sociales, canales de TV, afiches, etc. por la ONG Argentinos por la Educación durante los años 2023 y 2024. Dadas las críticas de especialistas pasó a #que entiendan lo que leen. Se basaron en una lectura parcial o sesgada de las pruebas nacionales e internacionales.
https://argentinosporlaeducacion.org/campana/noentiendenloqueleen/
[2] El equipo está conformado por especialistas y ex ministros nacionales como Susana Decibe, del gobierno de Menem, Andrés Delich del de De la Rúa, ex ministros jurisdiccionales como Mariano Narodowski ex ministro de Macri como jefe de Gobierno de CABA, Mónica Silva de Weretilneck en Río Negro, Analía Berruezo de Urtubey en Salta, Susana Balagué de Bonfatti y LLifschitzitcht en Santa Fé, entre otros.
[3] https://www.soymateo.org/
[4] https://propuestadale.org/copla/
[5] https://propuestadale.org/ (Nuestras alianzas. Juntos, con el apoyo de entidades comprometidas, estamos construyendo un futuro más justo y accesible para todos. Cada alianza fortalece nuestro impacto y nuestros objetivos: Universidad de San Andrés, Directv, Fundación Leer, Fundación Perez Companc, Globant, Molinos, etc.)
[6] Wumbox, apoyado por la Fundación Bunge y Born
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.wumbox.leo_leo&hl=es_AR
[7] Plan Nacional y Provincial de Alfabetización (cierre anual del programa COPLA). https://www.facebook.com/watch/?v=1654846948831144
[8]Capacitación Docente: Plan Provincial de Alfabetización ‘Queremos Aprender’.
https://www.youtube.com/watch?v=K6rhLmlYJug
[9] Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Jugamos con palabras / 1a edición para el alumno – Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 2024.
https://buenosaires.gob.ar/sites/default/files/2025-04/JUGAMOS_CON_PALABRAS_2025_DIGITAL.pdf
[10] Zoom “ALFABETIZACIÓN: preguntan los maestros” https://www.youtube.com/watch?v=fa5dfuWqG8Q
Centro de Estudios CIVILITAS, Córdoba, noviembre de 2025.
[11] Castedo, M. (2019). “Alfabetización inicial: teorías, investigaciones y prácticas de enseñanza. Un campo de complejas interrelaciones”. En C. Bazerman et al. (Eds.), Conocer la escritura: investigación más allá de las fronteras. (pp. 47-70). Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana.
https://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/libros/pm.1071/pm.1071.pdf
[12] Leer en 1er Grado, PODEMOS HACERLO. Presentación del Videojuego gratuito Klofkyna.
https://www.youtube.com/watch?v=KEZPTlo2wr4
[13] Castedo, Mirta (2024, 30 de julio). “El carro delante de los caballos. A propósito del Plan Nacional de Alfabetización”, Revista Suteba 737.
https://revista.suteba.org.ar/2024/07/30/el-carro-delante-de-los-caballos-a-proposito-del-plan-nacional-de-alfabetizacion/
[14] Fundación Educere https://www.educere-argentina.org/
[15] Leer en 1er Grado, PODEMOS HACERLO. Presentación del Videojuego gratuito Klofkyna. https://www.youtube.com/watch?v=KEZPTlo2wr4
[16] Castedo, Mirta, 2024. Ob. cit
[17] Hoy los representantes de estos modelos dejaron de hablar de código y utilizan “sistema de escritura” cuando en realidad siguen basándose en pensar la escritura como un código de transcripción y no como un sistema de representación.
